La mano izquierda de la oscuridad: reseña

Este año he comenzado a comprar en los puestos de diarios y revistas de mi ciudad una colección que ha largado diario Clarín de libros de la editorial Minotauro y que comprende una (no tan) variada selección de novelas clásicas de ciencia ficción. Entre ellas, el nombre de Ursula Le Guin aparece más de una vez, junto a otros como el de Philiph Dick, Richard Matheson, Arthur Clarke o Ray Bradbury. Entre tantos títulos, elegí el primero que correspondía a una autora que hacía tiempo me llamaba la atención, y que había conocido ya por su cuento “Los que se van de Omelas”, cuya lectura me dejó aún más intrigado que antes. Dicho título es La mano izquierda de la oscuridad.

Aquí les ofrezco una pequeña reseña, con análisis literario y opiniones personales, que pueden servir para aquellos que estén pensando en leerla, o para aquellos a los que ya la leyeron y que buscan conocer y compartir opiniones.

la mano izquierda de la oscuridad reseña

La mano izquierda de la osuridad: reseña

Autora: Ursula K. Le Guin (ver entrada en Wikipedia)

Fecha de publicación: 1969

Edición: Minotauro, 2018

Páginas: 302

Género: narrativa, ciencia ficción

Reseña

La mano izquierda de la oscuridad: sinopsis

En un planeta llamado Gueden, que es habitado por una raza androide cuya principal característica es la de ser hermafrodita, aparece un hombre llamado Genly Ai que viene en nombre del Ecumen, una organización interplanetaria, con el fin de convencer a los gobernantes de Gueden para que se sumen a la misma. En medio de diversos conflictos diplomáticos, Genly atraviesa diferentes lugares y conoce a muchas personas, a la par que ofrece a los lectores de su “diario” un visión acerca de la naturaleza, las condiciones de vida y, principalmente, la particular cultura y formas de pensar y organizarse de los guedenianos.

La mano izquierda de la oscuridad: tipo textual y estructura

La novela cuenta con veinte capítulos y un epílogo en el que se explican algunas cuestiones de tipo más técnico acerca de Gueden. Si bien se hace explícito en más de una ocasión que lo que estamos leyendo es el diario de Genly Ai, el texto no tiene marcas estructurales que lo identifiquen como tal (no aparece un registro día a día o, por lo menos, más o menos periódico de los hechos) y, además, intercala también registros del diario de otro personaje, Estraven, así como artículos o pequeñas narraciones que recuperan leyendas, o bien que tratan aspectos más científicos, como la sexualidad.

Se alternan, por lo tanto, diferentes puntos de vista sobre la misma historia, así como capítulos que refieren a otras historias, con otros personajes, tiempos y lugares, o bien capítulos de tipo más bien descriptivo. La dinámica de lectura resulta así mucho más rica y dinámica.

La mano izquierda de la oscuridad: estilo

El texto se presenta sobrio: no es demasiado pretencioso ni se desgasta en descripciones interminables y enrarecidas con adjetivos rimbombantes. Abundan, eso sí, porque para ser una novela, la descripción ocupa mucho espacio. Pero en ningún momento se vuelve densa ni le sobran palabras: el propósito no es hacer una demostración de habilidades lingüísticas, sino tan solo situar al lector en cuerpo y alma en el contexto de aquel mundo hostil.

De lo anterior se desprende que la acción no abunda. De hecho, durante una gran parte de la novela parece que la historia avanza poco y lentamente. No es un texto que genere demasiada tensión durante la lectura, pues los conflictos parecen tener mucha menos importancia que la transmisión de una lectura acerca de los vínculos humanos, la sexualidad, la política, la sociedad, el pensamiento y la cultura, todo ello vinculado a la dicotomía entre mundos de hombres hermafroditas y el de los hombres unisexuados.

Dos temas de los planteados me resonaron con mayor fuerza y que nos permiten preguntarnos acerca de nosotros mismos como sociedad: la dicotomía macho-hembra y las formas de organización política en un planeta.

Dicotomía macho-hembra

El hecho de convivir con una raza hermafrodita, en la que no hay (durante la etapa sexual pasiva) sexo masculino y femenino, le hace al protagonista plantearse muchas preguntas acerca de las formas de ser de los hombres y las sociedades, no solo de los guedenianos, sino también de todos los demás.

Considérese: Cualquiera puede cambiarse en cualquiera de los dos sexos. Esto parece simple, pero los efectos psicológicos son incalculables. El hecho de que cualquiera (…) pueda sentirse “atado a la crianza de los niños” (como dice Nim) implica que nadie está tan “atado” aquí como puedenestarlo, psicológica o físicamente, las mujeres de otras partes.

Otro ejemplo:

O, como opina Tumass Song Angot, ¿consideraban quizá que la guerra es una actividad de desplazamiento puramente masculina, una vasta violación, y decidieron así eliminar la masculinidad que viola y la femineidad que es violada?

La dicotomía planeta-entre-otros y planeta-solo en el aspecto político:

Se plantea una cuestión que nos atañe como sociedad, aunque no es tan original, debido justamente a su fuerte lógica: ¿a qué se debe nuestra división política en países? ¿Qué pasaría si nuestro planeta entrara en contacto abierto con una civilización alienígena, ya sea pacífica u hostil? ¿Se unirían todos los pueblos en una sola organización que nos represente como planeta?

La mano izquierda de la oscuridad: opinión personal

La lectura de La mano izquierda de la oscuridad no se me hizo ni demasiado aburrida ni demasiado entretenida, lo cual se debe sin duda a la primacía de la descripción y la reflexión por encima de la acción. De todas formas, las ideas que plantea me resultaron no solo sumamente interesantes, porque nos interpela todos, como individuos y como sociedad. Su temática, en conjunción con la forma en que los problemas planteados son tratados, se constituye en excelente representante de esta novela dentro del conjunto que conforma la literatura de ciencia ficción.

 

Hasta aquí llegó esta reseña. Si te gustó, puedes compartirla con los botones de abajo o dejarnos un comentario. Además, si ya la has leído, sería genial que nos dejaras tu propia opinión.

Aquí dejo un link a otra reseña sobre una obra de ciencia ficción, Crónicas marcianas, de Ray bradbury.

 

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Reseña de Crónicas marcianas, de Ray Bradbury

Aquí les dejamos una reseña de Crónicas marcianas, que esperamos les sea de utilidad si están pensando en leerlo o están buscando una buena lectura.

Portada de Crónicas marcianas en Editorial Planeta
Portada de Crónicas marcianas en Editorial Planeta

Reseña de Crónicas marcianas

Autor: Ray Bradbury

Fecha de publicación: 1950

Edición: Planeta, 2012

Páginas: 269

Género: narrativa, ciencia ficción

 

Sinopsis:

Corre el año 1999 y en Marte hay un clima de expectación, pues parece que algo está por suceder. Efectivamente, ocurre algo nuevo e insólito: nave tras nave, viajeros procedentes del tercer planeta, la Tierra, llegan para colonizar el planeta rojo. Después de muchos intentos fallidos, logran establecerse. Mientras tanto, en la Tierra está latente la posibilidad de la Gran Guerra, peleada con armas nucleares. ¿Prevalecerá el hombre, en Marte o en su planeta originario? ¿Prevalecerán los marcianos, acuciados por el avasallamiento de los humanos?


Análisis

El género literario

Quienes hayan leído otros libros como Yo, robot de Asimov o El martillo de Dios, de Clarke, tal vez puedan reconocer que Crónicas marcianas, si bien es narrativa, no puede ubicarse dentro del género novela, sino en un conjunto que, al parecer, es usual en la ciencia ficción. Carece de la estructuración capítulo a capítulo en la que la presencia y acción de los mismos personajes unifican el hilo narrativo. En este texto la coherencia está dada por un proceso más amplio, que abarcará unos 27 años, y que consiste en la llegada y ocupación de Marte por parte de los terrícolas. De esta manera, la trama estará protagonizada por personajes que aparecen en alguno de los “episodios”, y que en su mayoría no vuelven a aparecer.

El estilo de Bradbury

El estilo que exhibe Ray Bradbury en este texto es el mismo que puede observarse en la que tal vez sea su mayor obra: Fahrenheit 451: lenguaje simple sin demasiados tecnicismos, diálogos que en ningún momento dejan de ser relevantes, y descripciones abundantes que giran principalmente sobre las emociones y la psicología de personajes que nada tienen de corrientes.

En tanto pertenece al género de ciencia ficción, Crónicas marcianas es un gran representante de su grupo. Si bien en este texto el autor estipuló la llegada del hombre a Marte en 1999, fecha que hoy sabemos irrisoria, hay que tener en cuenta que Bradbury no se preocupa demasiado por el aspecto técnico de sus relatos. Este no pertenece, por tanto, a lo que se llama la “ciencia ficción dura”. Tal vez no se haya equivocado en su previsión por más de 20 años, pero lo verdaderamente relevante en Crónicas es el análisis que se hace de la sociedad humana, en tanto civilización esencialmente destructora.

Otra de las grandes apuestas del autor es la amenaza constante que se respira en la trama de una guerra nuclear que terminará por destruir nuestro planeta. Hay que recordar que cuando el libro se escribió, no hacía más de media década de que dos bombas nucleares habían asolado dos ciudades japonesas. Si bien hoy no estamos ante una amenaza consciente, el texto nos invita a pensar y recordar de qué somos capaces como civilización, cuáles fueron nuestros y errores y qué es lo que no debemos volver a hacer.


Opinión

Si comparamos Crónicas marcianas con otros textos dentro de la ciencia ficción, hay que señalar que su estilo es claramente superior, pero su aspecto formal no se desataca si lo comparamos con la literatura en general: más allá de algunas descripciones particularmente interesantes, el estilo es bastante llano y corriente. Tal vez la trama a veces se sale demasiado del eje central, pero eso no impide igualmente sorprenderse y gozar de la lectura.

Quienes gustan del género, no pueden dejar de leer lo que es una obra maestra. Sin embargo, quienes se estén adentrando en el autor, deberían empezar por Fahrenheit 451, que es sin dudas mucho mejor en varios aspectos.

Calificación: 4 / 5

 

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