Resumen de Crónicas Marcianas, de Ray Bradbury

Portada de Crónicas Marcianas



AGOSTO DE 1999 – “NOCHE DE VERANO”

Se describe un poblado ubicado en Marte. Allí algunos músicos se congregaron y una mujer se puso a cantar en inglés, aunque nadie allí conocía esa lengua. Por esa razón, todos quedaron desconcertados; la mujer se puso a llorar y salió huyendo. Pronto en aquel lugar otras personas comenzaron a cantar en esa lengua, que no entendían, sino que simplemente se les “ocurría”. Una noche las mujeres marcianas despertaron y anunciaron que algo terrible iba a suceder a la mañana siguiente. Sin embargo, todo continuó tranquilo.

AGOSTO DE 1999 – “LOS HOMBRES DE LA TIERRA”

Un grupo de terrícolas llegó a Marte y se dirigió a una casa. Allí se sorprendió porque la mujer que los atendió, la señora Ttt, comprendía el inglés. Ellos, exaltados, le explicaron que venían de la Tierra, pero ella le restó importancia, y pronto los echó. Ante la insistencia de los hombres, les dijo que iba a llamar al señor Ttt para que hablaran con él. Entró a la casa a buscarlo y demoró casi media hora, pero volvió diciendo que estaba muy ocupado y les dio señas de cómo encontrar al señor Aaa, quien estaría interesado en conocerlos.
Un rato después dieron con el señor Aaa, quien no los atendió como es debido, sino que se enfadó con Ttt por haber enviado aquella molestia a su casa, y habló solo, manifestando su enojo. Cuando por fin escuchó a los viajeros, los mandó a hablar con el señor Iii. Los hombres estaban desencantados porque, siendo los primeros terrícolas en llegar a Marte, esperaban una mejor bienvenida.
Cuando encontraron al señor Iii le contaron nuevamente quiénes eran y de dónde habían venido, y este le indicó al capitán que debía llenar unos formularios. Luego les entregó una llave con la que debían entrar en una habitación contigua, y los abandonó. Ellos se dirigieron allí y se encontraron con varios grupos de marcianos. Hablaron con ellos, se presentaron, y los otros manifestaron que muchos de ellos también venían de la Tierra. Otros decían venir de Júpiter o Saturno. Pronto el capitán se dio cuenta de que aquel lugar era en realidad un manicomio.
Después de un rato de observar a la gente del manicomio, los viajeros se dieron cuenta de que los marcianos tenían la capacidad de crear cosas con la telepatía. Entendió entonces que los habían tomado por locos creyendo que el cohete no era real, sino un invento de sus mentes.
Cuando llegó el señor Xxx, que trabajaba allí, los viajeros intentaron convencerlo de que no estaban locos. Él les respondió que el único loco era el capitán, y que los demás también eran una creación telepática. Por último, el capitán trató de convencerlo llevándolo a ver el cohete. Una vez allí, el psiquiatra seguía sin convencerse de que era real. En cambio, creía que es una alucinación extraordinariamente perfecta. Concluyendo que su enfermedad era irremediable, Xxx mató al capitán con su arma. Luego se sorprendió de ver que sus “alucinaciones” aún persistían, pero aún así no se convenció, y mató también a la tripulación. Como los hombres muertos y el cohete seguían sin desaparecer, al final el médico creyó que la alucinación le había sido transferida y acabó disparándose a sí mismo.


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Autor: Nicolás Oleinizak

Profesor de Lengua y Literatura graduado de la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Trabajo como docente de escuela media y soy aficionado al diseño web.

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