La banda de lunares: resumen completo

A continuación te ofrecemos el resumen de La banda de lunares. Este es un cuento escrito por Arthur Conan Doyle y publicado primero en la revista The Strand Magazine, es uno de los relatos incluidos dentro de Las aventuras de Sherlock Holmes, libro publicado en 1892.

En el cuento “La banda de lunares” Sherlock Holmes se enfrenta a un caso donde debe proteger a una mujer de un intento de asesinato, justo después de que esta perciba las mismas señales que habían aparecido poco antes de la muerte de su hermana.

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La banda de lunares: resumen

Autor: Arthur Conan Doyle

Libro: Las aventuras de Sherlock Holmes (1892)

Género: cuento, policial

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La banda de lunares: resumen. Presentación del caso

Un día, mientras Watson aún vivía con Sherlock Holmes, una mujer vestida de luto y temblorosa llegó muy temprano en busca de la ayuda del detective.

Contó que su nombre era Helen Stoner y era hijastra del último hombre, llamado Roylott de una familia muy antigua y rica, pero cuyo dinero había sido derrochado por las últimas generaciones. Su padre, en cambio, había conseguido un préstamo para estudiar medicina, y vivió luego en Calcuta, India, donde ejerció su profesión y consiguió una buena clientela. A causa de sucesivos robos un día golpeó hasta matar a un mayordomo indio, y por poco escapó de la pena de muerte. Volvió a Inglaterra pero se volvió malhumorado. Antes de ello había contraído matrimonio con la madre de Helen, que también tenía una hermana.

La madre de Helen tenía una renta de más de mil libras anuales que confiaba a su esposo, pero las hijas debían recibir una parte en caso de que se casaran.

Poco después de irse a Inglaterra, la madre murió. Como el padrastro de la chica no consiguió desarrollar su profesión en Londres, decidió que se mudaran a la antigua mansión de su familia, donde podrían vivir bien gracias a la renta heredada de la madre de las chicas. Sin embargo, pronto el padrastro se volvió violento con toda la gente y no salía casi de su casa, además de que recaía en diversas excentricidades. Por ejemplo, daba cabida para que algunos gitanos acamparan dentro de los terrenos de la mansión, y a veces se iba con ellos.

Algún tiempo después, también la hermana de Helen, Julia, falleció con tan solo treinta años. Julia había conocido, en una visita a la casa de su tía, a un comandante de Infantería de Marina retirado, con el que se comprometió a casarse. Sin embargo, quince días antes de la boda, la mujer murió.

En la mansión dormían los tres en habitaciones contiguas que daban al mismo pasillo, y la de Julia era la del medio. La noche de la muerte el doctor se había ido temprano a acostar pero, por el olor de los cigarros, sabían que no se había dormido, y como a Julia le molestaba el olor, fue a la habitación de Helen y se quedó con ella hasta las once. Antes de irse, Julia le preguntó si había escuchado alguna vez un silbido por las noches, o si acaso no lo hacía ella mientras dormía, pero Helen respondió que no.

Esa misma noche Helen escuchó un espantoso grito de su hermana y salió a socorrerla. Ella también salió de su habitación. Se escuchaba un silbido y poco después un golpe metálico. Julia salió tambaléandose y buscando ayuda. Cayó de rodillas y dijo: “¡Dios mío, Helen! ¡Ha sido la banda! ¡La banda de lunares!”. El padrastro salió en bata de su habitación. Trataron de socorrerla, pero pronto murió. Estaba vestida con camisón, sostenía en su mano el extremo de una cerilla chamuscada y en la otra un fósforo. La habitación había estado con la puerta cerrada por dentro y la ventana tenía barras de hierro, así como la chimenea. Los médicos que la examinaron no encontraron rastros de veneno.

Dos años después de la tragedia, Helen conoció a un hombre con el que se comprometió, a lo que el padrastro no puso objeciones. Sin embargo, poco después sucedió que, durmiendo en la habitación de su hermana, volvió a escuchar el silbido. Llena de miedo, al día siguiente salió a buscar a Holmes.

Luego de terminar su relato, Holmes le indicó a la mujer que no le había contado todo y que estaba encubriendo a su padrastro, pues notó que estaba lastimada, es decir, que el hombre la maltrataba.

Holmes preguntó si sería posible examinar las habitaciones sin que el padrastro se enterase, y la mujer afirmó que precisamente ese día el hombre saldría de la mansión para atender asuntos importantes.





Luego de que la mujer se retirara, Sherlock Holmes y Watson discutieron el caso. En eso se abrió de pronto la puerta y apareció un hombre corpulento, provisto de un látigo de caza, preguntando por Holmes. Era Roylott, el padrastro de la mujer. Estaba furioso y se comportaba de forma amenazante, pero Sherlock hizo como que no le importaba en absoluto. El doctor exigió que el detective no se metiera en sus asuntos, y se fue.

La banda de lunares: resumen. La investigación

la banda de lunares resumenSherlock decidió salir un rato y volvió con novedades. Averiguó que el testamento de la madre de las gemelas dejaba una renta de 1100 libras, que se había visto reducido a 750. Si ambas hijas se hubieran casado, habrían quedado 250 libras para cada una, y lo mismo para Roylott, por lo que tenía motivos para tratar de evitar que contrajeran matrimonio.

Holmes y Watson decidieron partir hacia la mansión, y el detective recomendó a su compañero que fuera armado. Cuando llegaron el detective comenzó a investigar la habitación donde había muerto Julia. Comprobó que la ventana era imposible de abrir desde afuera, y procedió a inspeccionar el interior. Notó que en una esquina había una cuerda de campanilla que había sido instalada dos años atrás, poco antes de la muerte de la mujer, a pesar de que no la utilizaban. Entonces, comenzó a examinar el suelo, la cama y las paredes, para al final tirar de la campanilla y comprobar que no funcionaba, es decir, que era falsa, cosa que la mujer ni siquiera sabía.
Holmes explicó que la campanilla ni siquiera estaba conectada a un cable, sino a un gancho por encima del agujero de ventilación. Además, indicó que dicho agujero tenía poco sentido, porque comunicaba una habitación con otra en vez de dar al exterior, al aire libre. Dichos orificios habían sido hechos también unos dos años atrás.

Luego pasaron a examinar la habitación de Roylott y al detective le llamaron la atención una bóveda, un plato con leche, un látigo para perros con un lazo formado en su extremo y, como reveló más tarde, también observó que la cama estaba atornillada al suelo, por lo que no se podía mover. Luego de haber visto todo eso afirmó que era suficiente, y que quería dar un paseo por el jardín.

Sherlock estuvo un rato pensativo, y luego expresó a Helen que debía seguir estrictamente las instrucciones que le iba a dar. Le indicó que esa noche él y Watson debían pasar la noche en su habitación, para lo cual la mujer debía esperar a que el padrastro estuviera acostado para abrir la ventana y hacerles una señal, para que supieran cuándo entrar, mientras que ella debía volverse a su antigua habitación.





La banda de lunares: resumen. La resolución.

Por la noche ambos aguardaron y, cuando vieron la señal, entraron en la casa, en la habitación del crimen, a través de la ventana. Tuvieron que apagar la luz y guardar estricto silencio. Holmes puso a su lado una caja de cerillas, un cabo de vela y una bastón largo y delgado. Esperaron hasta que notaron una luz a través del orificio de ventilación. Sintieron olor a aceite quemado y metal recalentado y poco después comenzaron a oír el sonido del silbido, como el de un chorro de vapor que sale por una tetera. Holmes encendió la cerilla y golpeó con su bastón el cordón de la campanilla. Al momento se escuchó un grito desgarrador desde la habitación contigua y el detective anunció que todo había terminado.
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Salieron y se dirigieron a la habitación de Roylott con el arma preparada, pero lo encontraron muerto y junto a él, una mortífera serpiente.

Luego Sherlock Holmes explicó que, aunque se había equivocado con algunas ideas, sí se había imaginado que el asesinato de Julia debía haber sido perpetrado a través del orificio de ventilación, y que la cuerda de la campanilla podría haber ayudado a entrar a una serpiente, que resultó ser de un espécimen cuyo veneno no podía ser detectado en la víctima. Cuando esperaron en la habitación de al lado, el ver a la serpiente Holmes la había golpeado con el bastón, con la consecuencia de que esta se volvió por el agujero y atacó a su amo, dándole muerte.

 

Ver otros resúmenes de Las aventuras de Sherlock Holmes: “Las cinco semillas de naranja”, “Un caso de identidad”, “Escándalo en Bohemia”, “La liga de los pelirrojos”.

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Autor: Nicolás Oleinizak

Profesor de Lengua y Literatura graduado de la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Trabajo como docente de escuela media y soy aficionado al diseño web.

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